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Siento tardar tanto en actualizar el blog, pero desde que empecé las clases no tengo tanto tiempo y no hay mucho que contar sobre mis muñecas.

Puede que a alguno le suene lo que voy a contar por haberlo leído en algún foro o incluso conozcáis la historia de primera mano. Ya conté la historia de Nevan, hoy es el turno de Ikuko.

Apenas acababa de recibir mi primera muñeca, llevaba un par de meses en el mundillo y era asidua de BBS Dreams. No me perdía ni una galería, ni un debate, y por supuesto ninguna novedad del apartado Noticias. Y un día leí que Leeke iba a vender de forma limitada versiones con orejas de elfo de sus moldes Honey y Sweet.
Por aquel entonces los peques no abundaban, ni para comprar ni entre los usuarios del foro, y para mi fue todo un descubrimiento. Me parecieron una preciosidad, me gustaban las dos, pero reconozco que si no hubiera sido por el precio no me habría lanzado. Y así, en cuanto se abrieron los pedidos, me hice con mi Honey.

Al cabo de una semana, con la muñeca pagada, recibo un mail de Leeke donde me comunican que había habido un error en la web y que el precio que yo había pagado por mi muñeca en realidad correspondía tan solo al precio de la cabeza, y que si quería la muñeca completa debía abonar también el cuerpo. Aún teniendo mi factura guardada y todas las pruebas a mi favor, no cedieron. Y yo tenía tantas de muñeca que pasé por el aro y les pagué el cuerpo, ya que no me apetecía quedarme con una cabeza rodante en white skin (tono limitado). Si hubiera sido ahora, hubiera cancelado el pedido y no la tendría.

Y así llegó mi Honey. Me pareció que, a pesar de sus orejas de elfo, tenía cara de niña japonesa, así que me inventé una historia infumable sobre mestizaje que he de cambiar, ya que las orejas élficas ni siquiera se aprecian. El nombre salió fácil: Ikuko. Le debe su nombre a la sufrida protagonista infantil de Dark Water: no me apasionan los niños, y mucho menos los niños actuando, pero aquella niña aparte de ser una monada me pareció muy buena actriz para lo pequeña que era.

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Con el paso de los años y mi evolución en el hobby, he llegado a replantearme muchas cosas. Y una de ellas ha sido Ikuko. Como ya he comentado, si fuera ahora no la compraría; llegó a casa casi que por accidente y fue más un simple capricho que un molde que me enamorara o incluso un molde perfecto para un personaje. Y estuvo al borde del precipicio.

Pero se ha salvado. Yo misma la he salvado casi sin querer al remaquillarla, sin plantearme siquiera el hacerlo para intentar darle otra oportunidad. Lo hice por gusto y por practicar y no me esperaba que llegara a cambiar mi forma de pensar sobre ella.
Es una muñeca que he disfrutado mucho, que ha venido a muchas quedadas conmigo, ha ido de visita a casa de Habashira, ha pasado unos días de okupa en casa de Anne Vanilla, incluso le hice fotos en los árboles floridos de mi escuela. No solo es una muñeca llena de buenos recuerdos, es una muñeca que con el tiempo ha acabado por enamorarme y he podido comprobarlo tras darle una nueva cara.

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¡Y es que a estas alturas ya no puedo imaginar mi familia de muñecas sin ella! <3